Kandinsky entre la sutileza y la geometría
Juan Cava Luque
Detalle de la obra Entassement reglé en el Centre Pompidou de Málaga./ Foto Juan Cava
El Centre Pompidou de Málaga abre una ventana hacia la abstracción con vistas a un sensitivo recorrido por la vida pictórica de Kandinsky. Un cuidadoso avance en la modernidad pictórica desde la sutileza al rigor geométrico. La mente del artista ruso queda al desnudo a disposición de quien quiera y pueda comprenderla en el mismo puerto de Málaga.
Desde Park von Saint-Cloud hasta Auf Weiss pasaron veinte años, una Guerra Mundial y una revolución vanguardista en todos los aspectos. La exposición Vassily Kandinsky: Pionero del arte abstracto nos permite asomarnos a la mente en constante evolución de uno de los personajes de mayor complejidad y singularidad de la historia del arte.
La abstracción a la que la filosofía vino atendiendo desde prácticamente su fundación, haciendo uso del concepto ya sea en su vertiente trascendente o inmanente, no fue precisamente el objeto fundamental del arte, que se mantuvo como mucho en los escarceos simbólicos, las matizaciones ideales y las mímesis naturalistas. La abstracción se antojaba excesivamente compleja y de difícil arraigo para la captación sensual que exigían las artes. Es precisamente el filósofo Blaise Pascal quien hacía una diferenciación en sus Pensamientos entre espíritus sutiles (los que atendían a la concreción de las cosas y se perdían en las sutilezas) y los geómetras (que se afanaban en la búsqueda de un concepto que hiciera comprensible la realidad, aunque con ello perdieran lo propio y lo concreto). Digo esto porque el rompimiento de la abstracción de Kandinsky en el arte supone, y bien se muestra en esta exposición, un cambio de bando para la pintura, un acercamiento a los espíritus geómetras.
Desde los bosques iluminados a base de pinceladas, que atendían a la afección sensorial, hasta las formas constructivistas ilegibles para los meros sentidos sin la participación del intelecto, ha traspasado a Kandinsky el espíritu de geometría pascaliano, aunque claro está, con las complicaciones discursivas de la vanguardia, donde ningún concepto es del todo claro.
Cierto es, y más con esta exposición, que sería injusto declarar a Kandinsky como un geómetra empedernido, pues si bien las lecturas son complejas y tendentes a lo conceptual, la carga afectiva de sus cuadros no se queda atrás dentro de la unión de los nombres de Kandinsky y sinestesia. La organización expositiva incide especialmente en este aspecto, realizando cambios de color en las paredes y generando un espacio pseudolaberíntico que bien podría hablarnos del interés constructivo del pintor ruso. Así, en el hilo argumental, el Pompidou nos pone en aviso sobre la marcada tendencia del autor desde sus momentos más tempranos y avanza hasta mostrarnos un Kandinsky liberado en la vanguardia, pero constreñido por el concepto y solo apto para espíritus geómetras. Aunque, como digo, el equilibrio entre la organización museológica y la misma obra nos habla de cómo el autor se niega a renunciar a sus sutilezas originales.
Entassement reglé es probablemente el cuadro más elocuente en este sentido. “Acumulación controlada” se trata de una masa informe que acumula en su interior formas curvas con mayor o menor orden, combinado con lo rectilíneo en un detalle casi preciosista que nos confunde en la lectura que pudiéramos hacer. Esto ocurre precisamente por mirar estas obras de Kandinsky con el espíritu de geometría, esto es, trazando un discurso racional y encauzado. El problema es que la definición de pintor vanguardista que tiende al concepto es demasiado geométrica para la concreción polifacética de Kandinsky y sería pobre viendo esta hilera de obras dar una definición cerrada de los conceptos que en ellas se nos proponen.
En ocasiones, pues, pudiéramos concluir que la abstracción es de tal orden que ni siquiera es apropiado dirigirnos a ella en las limitaciones de un arte visual. La pintura, como la poesía, tiende a la sutileza y por ello resulta absolutamente revulsivo que un pintor, con formas sutiles de oficio, se adentre en el campo de lo geométrico (en el sentido pascaliano). El espectador queda así confundido, pues acostumbrado a la mirada interesada y limitada a la pupila, recibe el encargo intelectual de Kandinsky. Merece la pena acercarse a esta confusión de sutilezas y geometrías bajo el cubo del Centre Pompidou de Málaga.
La Exposición: Vasily Kandinsky Pionero del arte abstracto.
Comisaria: Ángela Lampe.
Lugar: Centre Pompidou, Málaga.
Fecha: Hasta el 7 de septiembre de 2025.
Horario: De miércoles a lunes de 9:30 a 20:00.




