Una invitación a imaginar un mundo mejor

María Antón Valencia

Sala “Recomponer los sueños y realidades” / Foto María Antón Valencia

La institución cultural malagueña nos invita a sentir de cerca la concurrencia del arte contemporáneo con las lógicas que dominan nuestros modos de vida y la esperanza por alcanzar un mundo distinto y posible.

El frenetismo de los nuevos tiempos y las continuas transformaciones del paisaje son algunas de las consecuencias de lo que Lipovetsky denominó era “hipermoderna” (1969). Aquel locus amoenus, evocado por grandes poetas de la Antigüedad, queda en el recuerdo literario debido a la imponente presencia de espacios urbanos despersonalizados.

Para hablar de las nuevas relaciones entre los seres humanos y los lugares que habitan, el Centre Pompidou Málaga propone un diálogo con la ciudadanía a modo de exposición semipermanente. Como expresión del espíritu de una época, el arte contemporáneo exhibido en Place-ness. Un lugar para habitar actúa como una herramienta social con la que comprender las realidades del ser humano en la actualidad.

¿Qué es lo que verdaderamente nos retiene en las ciudades? Para resolver esta cuestión es necesario un ejercicio de deconstruir clichés. Comúnmente, el término “urbano”, sinónimo de civilización y progreso, se ha presentado en oposición al “rural”, rústico y atrasado. Frente a estos tópicos, el enfoque documental de las fotografías de Ergy Landau y Nora Dumas captan la esencia de paisajes de labranza donde el ser humano comparte una actitud modesta con la vida campesina, al mismo tiempo que el objet trouvé de Daniel Spoerri nos recuerda que el uso de bienes como el agua proceden de la grandeza y generosidad del hábitat natural. En contraposición a estas ideas, la pintura de Natalia Goncharova y el cine experimental de yann beauvais, reflejan, por su parte, el bullicio de la urbe, produciendo una desconexión del ser humano con el entorno.

Asimismo, los artistas encuentran en la naturaleza fuentes de inspiración inéditas, transformando la materia en homenajes y huellas. Bien lo demuestra Marlène Huissoud en Cocoon Cabinet #6 al exaltar la belleza del mundo natural mediante la creación de un mueble realizado con pequeños capullos de seda y cubierto de una fina capa de propóleo negro de abeja.

Por el contrario, el imparable desarrollo técnico y las intervenciones en el territorio urbano han hecho que los individuos habiten un lugar indefinido. La serie Written in the West de Win Wenders, refleja ambientes de circulación acelerada donde el ser humano permanece anónimo y solitario, reforzando lo que Marc Augé denominó como “no lugares”, espacios funcionales y estandarizados por los que los ciudadanos deambulan sin prestar atención.

A medida que entrelazamos pasos a lo largo del recorrido museístico, vamos descubriendo un catálogo visual de propuestas artísticas que vislumbran las lógicas con las que la «hipermodernidad» nos mantiene alienados. Esta revelación queda magistralmente escenificada en una estancia en penumbra donde se nos invita a repensar las dinámicas territoriales. En la misma, la confrontación entre la sofisticación de una prenda firma italiana Giorgio Armani y la naturaleza urticante de una ortiga que brota de sus bolsillos alude, por medio de un ready-made duchampiano, al consumismo imperante en la actual sociedad neocapitalista, sumida en el glamuroso, aunque dañino, marco de la superproducción.

Mediante estos mecanismos el mundo actual es percibido como un lugar inhóspito y hostil. Es entonces cuando nos preguntamos cómo deberíamos existir en el espacio público. Para abordar esta cuestión, el Centre Pompidou Málaga recuerda la performance de Gianni Pettena contra el consumismo floreciente en la década de los 60 al exhibir unas sillas de madera con tirantes adheridos a las mismas.

El culmen del arte como principio de transgresión es completamente necesario a la hora de recomponer los sueños y realidades de una sociedad dominada por las exigencias laborales y productivistas, personalidades como David Hockney proponen al espectador sumergirse en un inmenso bosque que evoca aquel paraíso armónico aparentemente perdido. La condición panorámica y envolvente del lienzo que la última sala de este recorrido atesora, plasma una floración primaveral representada mediante una vibrante paleta cromática con la que se pone de manifiesto ese anhelado deseo de reconciliación del ser humano con la naturaleza.

Sin duda alguna, como respuesta a una subjetividad mermada por el frentismo de los nuevos tiempos dejo tras mis pasos un largo camino de reflexión.

La exposición: “Place-ness. Habitar un lugar”.

Comisaria: Valentina Moimas.

Lugar: Centre Pompidou Málaga.

Fecha: Hasta el 28 de marzo de 2025.

Horario: De lunes a domingo (martes cerrado), de 09:30 a 20:00 horas.