Inmersión en el Edén: la cerámica fantástica de Rafael Chacón
Francisco José Marcos Pérez
Detalle del montaje escenográfico. / Foto Francisco José Marcos Pérez.
Una atmósfera de misticismo y naturaleza envuelve la última propuesta de Rafael Chacón, donde el modelado cerámico trasciende la materia para construir un ecosistema visual profundamente sensorial y simbólico.
El universo creativo de Rafael Chacón se despliega ante el espectador no como una simple sucesión de objetos, sino como una experiencia total que apela a los sentidos desde el primer contacto con la sala. En «Delicious Gardinum», la cerámica abandona su condición de objeto aislado para integrarse en lo que en la teoría contemporánea se denomina ‘escenografías expandidas’, un concepto que busca la disolución de los límites entre la obra y el espacio que la contiene.
Al cruzar el umbral, el visitante se sumerge en una penumbra cuidadosamente diseñada. La luz tenue, las proyecciones sobre las paredes y el sonido ambiental de pájaros transportan la mente fuera del bullicio de la ciudad, mientras que el aroma a musgo termina de definir una atmósfera de jardín secreto. El montaje demuestra una sensibilidad extrema: el musgo natural no se limita a ser un ornamento decorativo, sino que se dispone sobre los pedestales sirviendo de base orgánica para las piezas. Mientras que otras obras están colocadas en las paredes, unidas por hilos dorados, creando una composición de gran belleza.
Las figuras de Chacón habitan una frontera difusa entre lo animal y lo mitológico. Es inevitable que el nombre de la muestra nos remita al imaginario de El Bosco; esas criaturas híbridas y fantásticas parecen haber escapado de las tablas de “El jardín de las delicias” para cobrar volumen y tridimensionalidad. La factura técnica es de una riqueza táctil asombrosa, destacando el uso de texturas complejas y un colorido vibrante que se remata con sutiles toques de dorado.
Esta aplicación del oro, sumada a la complejidad estructural de ciertas piezas, proyecta sobre el espectador una innegable impronta de sacralidad. Algunas de las obras, en su quietud y minuciosidad técnica, remiten a la tipología de los relicarios y sagrarios barrocos, como si custodiaran en su interior un misterio antiguo o una reliquia de un mundo ya olvidado. La presencia de elementos como cerraduras y pequeñas aberturas en las piezas refuerza esta idea de contenedor de lo sagrado, elevando la propuesta desde la mera artesanía hacia una dimensión metafísica donde la materia parece transmutarse en espíritu.
Sin embargo, la experiencia estética encuentra un escollo en la resolución técnica de la iluminación en puntos específicos. Varias obras presentan focos mal orientados que provocan que la propia pieza proyecte sombras sobre sí misma, ocultando detalles cruciales de su modelado y policromía. Es una pequeña grieta en un montaje que, por lo demás, es impecable en su capacidad de generar sentido.
En definitiva, «Delicious Gardinum» se consolida como una experiencia sensorial completa donde Rafael Chacón logra una síntesis magistral entre la tradición del modelado y la vanguardia de las ‘escenografías expandidas’. A través de un montaje que integra lo orgánico y lo lumínico, el artista no solo presenta objetos, sino que construye un ecosistema místico. Sus piezas, a medio camino entre el animalario bosquiano y la suntuosidad de la retablística barroca, consiguen que el espectador transite desde la curiosidad técnica hacia el recogimiento espiritual, confirmando que la cerámica, bajo esta mirada, sigue siendo un vehículo capaz de custodiar los misterios más profundos del imaginario contemporáneo.
La exposición: «Delicious Gardinum».
Comisario: Agustín Linares Pedrero.
Lugar: Sala del Rectorado. Universidad de Málaga.
Fecha: Hasta el 30 de junio de 2026.
Horario: L-V de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00, S de 10:00 a 14:00.




